En la mañana del 14 de agosto de 2018, Claudia Possetti, de 47 años, viajaba en un coche con su nuevo esposo Andrea y sus dos hijos de 12 y 16 años. Ellos iban de vacaciones a la hermosa Riviera Italiana. De repente, el puente Morandi en Génova colapsó y su coche cayó del viaducto. Las cuatro personas que estaban en el coche murieron trágicamente, convirtiéndose en parte de las 43 víctimas del accidente. Ahora, casi ocho años después, Egle Possetti, la hermana de Claudia, asiste al juicio en un tribunal de Génova. Ella siente ansiedad y preocupación, y espera conocer quién es el responsable de este desastre. Muchas familias también quieren respuestas, pues han vivido con dolor e incertidumbre. Egle, que representa al comité de las familias, afirma que han pasado demasiados años sin saber qué sucedió exactamente el día del accidente. El veredicto es muy importante para ellas. Si se establece la responsabilidad, esto podría darles un sentido de justicia. Las familias desean que el juicio les traiga claridad. En la espera del veredicto, Autostrade per l'Italia ha ofrecido una disculpa pública, la primera en años, resaltando que reconocer errores es un deber moral. Sin embargo, muchos todavía sienten que eso no cambia el dolor de la pérdida. A medida que se acerca el resultado, la emoción y la tensión en la sala del tribunal son palpables.