El pasado martes, el presidente Trump amenazó a Irán con atacar su infraestructura energética si no regresaba a las conversaciones. Mohammad Bagher Ghalibaf, el negociador principal de Irán, declaró a los medios que su país no tenía motivos para respetar acuerdos que no fueran beneficiosos. Ghalibaf añadió que la seguridad nacional de Irán depende de lo que él llamó 'arreglos iraníes' en el estrecho de Ormuz. En los últimos ataques, Estados Unidos ha golpeado centros de mando y sitios de defensa en Irán, incluyendo la ciudad portuaria de Bandar Abbas y la isla de Tunb Grande. Según el Comando Central de EE.UU., se escucharon explosiones por todo Irán y se activaron las defensas aéreas en Teherán. Después de esto, aliados de EE.UU. en el Golfo informaron sobre ataques, como Kuwait, que interceptó ataques con drones. Bahréin pidió a los ciudadanos que se mantuvieran tranquilos y se dirigieran a lugares seguros. A su vez, el ejército iraní afirmó que atacó sistemas de comunicación de EE.UU. en Jordania. En un incidente separado, EE.UU. disparó a un petrolero con bandera de Curazao que intentaba llegar a un puerto bloqueado de Irán.