El sábado, ocurrió un ataque durante el evento Berlín Pride, que es uno de los festivales más importantes para la comunidad LGBT en Europa. Abdul Ballout, un hombre de 21 años que ha vivido en Alemania, fue el sospechoso del ataque. La policía disparó contra él y él murió durante la operación. El ataque fue grave y causó la muerte de una mujer, así como heridas a al menos veintinueve personas. Este ataque ha sido descrito por las autoridades como un acto de terrorismo islamista, lo que ha aumentado las preocupaciones sobre la seguridad pública.

La historia de Abdul es también inquietante. En el pasado, él intentó unirse al grupo ISIS, que es conocido por su extremismo y violencia. Fue arrestado en 2025 en Líbano por incitar a la violencia religiosa. Después regresó a Alemania, donde fue detenido nuevamente al llegar y recibió una condena de casi dos años de prisión por preparar un acto violento. En mayo de este año, tras ser liberado, él estuvo bajo supervisión.

Los eventos recientes han dejado a la comunidad LGBT en un estado de shock. Muchas personas han regresado al icónico Puerta de Brandeburgo para recordar a las víctimas y manifestar su rechazo a la violencia. Los asistentes pidieron más apoyo del gobierno y resaltaron la importancia de la unidad frente al miedo, declarando que no dejarán que el terrorismo afecte sus celebraciones y derechos.