En varias ciudades de India, miles de jóvenes han protestado por problemas educativos que afectan su futuro. Las protestas comenzaron cuando el examen NEET, que es el mejor examen de ingreso a la educación médica, fue cancelado debido a un escándalo relacionado con las preguntas. Este evento causó gran descontento entre los estudiantes, quienes sentían que su esfuerzo había sido desperdiciado. Dharmendra Pradhan, el ministro de educación, renunció tras más de una semana de protestas intensas. Sakhi, una activista de 22 años que ha estado en el centro de estas manifestaciones, mencionó que este es un momento importante para todos los jóvenes. Ella siente que es el momento en que pueden hacer cambios significativos si se organizan. Las dudas sobre el futuro aumentan, ya que hay un alto desempleo del dieciséis por ciento, lo que causa temor en muchos jóvenes que han sufrido y buscan justicia. Los videos de las protestas han sido virales en redes sociales como Instagram, donde los jóvenes muestran imágenes de la violencia policial. Algunos estudiantes han tenido experiencias difíciles con la policía, y creen que el gobierno no comprende sus luchas. La renuncia del ministro es vista como el inicio de un cambio más grande. Los jóvenes continúan luchando por sus derechos y un futuro mejor, mientras que los problemas de educación y empleo siguen sin resolverse. Si los jóvenes se mantienen unidos, podrían lograr que sus voces sean escuchadas más allá de las redes sociales, convirtiendo su descontento en acción real.