Durante la noche, tres personas, entre ellas un niño, han muerto debido a ataques rusos cercanos a Kyiv. Estos ataques han ocurrido en las primeras horas de un sábado, cuando misiles han golpeado varias zonas al este de la capital. Este evento trágico no es aislado; solo días antes, ataques similares en otras partes de Ucrania mataron a más de 20 personas. Los testigos han informando de fuertes explosiones y han visto edificios severamente dañados, así como coches destruidos por los escombros que han caído. Además, un incendio ha estallado en un edificio, y los bomberos están luchando para apagar el fuego. El alcalde de Kyiv, Vitaly Klitchko, ha compartido actualizaciones en Telegram respecto a la situación caótica y ha expresado su preocupación por la seguridad de los ciudadanos. Al mismo tiempo, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, ha comenzado una visita a Serbia, donde discute la situación de la defensa ucraniana. Ha mencionado que si Ucrania no recibe suficiente apoyo, podrían aumentar las bajas y la destrucción. A pesar de que Serbia quiere unirse a la Unión Europea y ha prometido ayuda para la reconstrucción, el presidente serbio, Aleksandar Vučić, ha sido cauteloso y se ha negado a imponer sanciones a Rusia. Esta estrategia complicada se desarrolla mientras Ucrania intenta fortalecer sus relaciones internacionales al atraer más apoyo. Las tensiones entre Rusia y Ucrania han llevado a un aumento de ataques de ambos lados, especialmente en un contexto de suministros de interceptores que han disminuido este año, lo que agrava la situación en el país.