Sebastia es un sitio antiguo en la ocupada Cisjordania, conocido por sus impresionantes columnas romanas y como punto de cultivo para muchas familias palestinas que han cultivado olivos allí durante generaciones. Este lugar no solo es significativo por su historia, sino también por su importancia económica para los palestinos que dependen de la agricultura. Sin embargo, Abu Mudif, uno de los terratenientes de la región, ha recibido un aviso alarmante de que su tierra va a ser ocupada por Israel. La razón que dan es que desean crear un nuevo parque nacional, un proyecto que realmente preocupa a muchos locales. Lo que es más, muchos propietarios de tierras son conscientes de que aceptar el pago por sus tierras podría legitimizar la ocupación, la cual consideran injusta. Nahed Sakha, quien es dueño de un restaurante en Sebastia, teme que su negocio sea demolido y que esto afecte a su familia. La intervención planeada parece tener la intención de separar aún más a los palestinos del sitio arqueológico. Por otro lado, la UNESCO ha declarado a Sebastia como patrimonio de la humanidad. Esta declaración consiste en una señal de advertencia que reconoce los riesgos que enfrenta, ya que el proceso de expropiación plantea serias amenazas a su preservación. Si las obras continúan, en el futuro la comunidad local podría perder su conexión con su propia historia y cultura, algo que es muy difícil de aceptar.