En 2019, Hong Kong enfrenta serias protestas contra un nuevo proyecto de ley de extradición, que afecta la autonomía de la región. Este proyecto permite que criminales sean enviados a otras regiones, incluso a China. El 21 de julio de 2019, las personas que regresan de manifestaciones contra esta ley son atacadas en Yuen Long. Los supuestos miembros de una banda hieren a 45 personas en un acto violento. Este ataque ocurre justo después de varias manifestaciones masivas, que han demostrado la preocupación de la población sobre la pérdida de autonomía. Durante esas protestas, que comenzaron en marzo, los ciudadanos exigieron que el gobierno escuchara sus demandas. La inacción de la policía durante el ataque y la brutalidad de la fuerza policial aumentan la tensión social. Si el gobierno no escucha las demandas, habrá más conflictos. Finalmente, el 4 de septiembre, la líder del gobierno, Carrie Lam, retira el proyecto de ley, pero las tensiones siguen presentes. Esto provoca que los activistas continúen luchando por sus derechos. La situación política en Hong Kong cambia rápidamente debido a estas protestas, y la comunidad internacional, preocupada por la falta de derechos humanos, observa esta crisis con atención. Las protestas fueron un hito en la historia de Hong Kong y llevaron a debates globales sobre la autonomía y la represión política.