El 31 de julio de 2020, ocurrió un grave accidente aéreo en Soldotna, Alaska, que resultó en la muerte de siete personas. Aproximadamente a las ocho y veintisiete de la mañana, dos aviones chocaron en el aire. Un de Havilland DHC-2 Beaver y un Piper PA-12 se encontraron sobre la península de Kenai. Este trágico accidente tuvo lugar cerca del aeropuerto de Soldotna y a solo dos millas de la carretera Sterling Highway. Los restos de los aviones cayeron cerca de la carretera, lo cual alarmó a la comunidad local que normalmente disfruta de la tranquilidad de la zona.

"Si no se toman medidas de seguridad adicionales, este tipo de accidente podría ocurrir de nuevo", dirían algunos expertos en aviación. Gary Knopp, un representante del estado de Alaska, piloteaba uno de los aviones y fue una de las víctimas. Antes del accidente, él había volado muchas veces en la región, donde la aviación es esencial por la geografía. La colisión no solo impactó a las familias de los fallecidos, sino que también generó una discusión sobre la seguridad aérea en la región, que es especialmente importante en áreas remotas como Alaska. El evento hizo que muchas personas reflexionaran sobre los riesgos asociados con este medio de transporte, y varios ciudadanos comenzaron a exigir regulaciones más estrictas para aumentar la seguridad. Además, desde entonces se han implementado algunas mejoras en los protocolos de comunicación entre los pilotos en la región.