El 7 de agosto de 2020, el vuelo 1344 de Air India Express tuvo un grave accidente en el aeropuerto de Calicut, en Kerala, India. Este avión volaba desde Dubái, en los Emiratos Árabes Unidos, como parte de la misión Vande Bharat, que se inició para regresar a los individuos indios que quedaron atrapados en el extranjero por la pandemia de COVID-19. Aproximadamente 190 personas estaban a bordo del avión, incluyendo pasajeros y tripulación, lo que hizo que la situación fuera aún más preocupante. La tripulación del avión intentó aterrizar en dos ocasiones, pero tuvo que abortar esos intentos debido a la intensa lluvia, que redujo la visibilidad, y al viento en contra, que dificultó el control del avión. En el tercer intento, el avión finalmente aterrizó, pero se salió de la pista y cayó por un acantilado de entre 9 y 10.5 metros, lo que provocó una tragedia. Lamentablemente, 21 personas perdieron la vida, incluyendo a ambos pilotos, lo cual fue un gran golpe para la comunidad. Además, muchas otras personas resultaron heridas y algunas de ellas tuvieron que recibir tratamiento médico urgente. Este accidente fue el segundo fatal de Air India Express, después de un accidente en 2010, lo que generó preocupaciones sobre la seguridad de la aerolínea y su responsabilidad durante estos vuelos críticos.