El 8 de agosto de 2014, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declara que la epidemia de Ebola en África Occidental es una emergencia de salud pública internacional. Este brote comenzó en diciembre de 2013 y afectó a muchos países como Guinea, Liberia y Sierra Leona. La epidemia se propagó rápidamente y, aunque muchos gobiernos estaban preparados para emergencias, la gravedad del virus superó sus recursos. La OMS, que es parte de las Naciones Unidas, trabaja para proteger la salud de todas las personas. Durante esta epidemia, muchas personas se enfermaron gravemente y algunas murieron. Si la OMS no hubiera intervenido, la situación podría haber sido mucho peor. La OMS utiliza sus recursos para ayudar a los gobiernos con tratamientos y medidas de prevención. Esta cooperación es fundamental porque el virus se propaga fácilmente entre las comunidades. Hasta ahora, la OMS ha tenido éxito en el control de otras enfermedades, como la viruela. Su experiencia es esencial en esta crisis de salud. La cooperación internacional puede hacer una gran diferencia en la lucha contra el Ebola. Además, desde esta epidemia, la OMS ha trabajado en el desarrollo de una vacuna, lo que es vital para prevenir futuros brotes de Ebola.