Oscar Wilde fue un destacado escritor irlandés del siglo XIX. En su famosa cita, expresa la importancia de llevar un diario durante los viajes, ya que no solo sirve para registrar momentos, sino también para tener algo fascinante que leer en ratos libres, como en un tren. Durante sus trayectos, Wilde disfrutaba de la lectura y la escritura, ideas que alimentaban su creatividad y su ingenio. Por ejemplo, él solía encontrar inspiración en su entorno y reflexionaba sobre sus experiencias. Además, los viajes eran una oportunidad para observar diferentes culturas, algo que él apreciaba profundamente. Si uno lleva un diario, puede aprovechar el tiempo en el transporte, sentir que el viaje se hace más corto y, al mismo tiempo, desarrollar habilidades de escritura. Por tanto, un diario se convierte en un compañero invaluable tanto en la felicidad como en la tristeza, ya que permite explorar diversas emociones a lo largo del camino.