Kahlil Gibran fue un notable poeta y artista libanés. En esta cita, él argumenta que un creador, como un pintor o un escritor, no presta atención a lo que dicen los críticos. Esto es cierto, a menos que el crítico no tenga ninguna creatividad propia. Gibran nos insta a entender que las críticas pueden ser destructivas, pero si un crítico no crea, su opinión se vuelve irrelevante. Reflexionar sobre esto es fundamental; al final, la creatividad y el arte son actos de valentía donde la voz del creador debe prevalecer sobre el juicio de los demás. Esta idea resuena porque muchos tienen miedo de ser criticados, pero deben enfocarse en su propio proceso creativo.